Etimología de MANÍA

MANÍA

La palabra manía procede del término griego μανία = manía: 'furia, rabia, excitación, locura', de mainesthai, 'estar furioso, rabioso, fuera de si', que luego pasó al latín tardío mania, y después al castallano, francés y latín del medievo; más el sufijo de cualidad también griego, -ia, literalmente que posee la cualidad (-ia) de estar 'loco, sobreexcitado, rabioso, furioso, etc. 'Pero ya en griego científico ahora significa algo así como 'adicción a' o 'sentir un deseo compulsivo o anormalmente intenso hacia algo, ya sea alguna acción o cierto objeto'.

Acerca del término mania, en latín tardío existe una obra de finales del s. IV d.C. o inicios del s. V d.C., llamada Artis Veterinariæ, escrita por el autor latino Vegesio Renato, donde aplica la palabra para referirse a cierto trastorno o enfermedad neurológica de las vacas, que muchos suponen se trataba de lo que ahora conocemos como enfermedad de las vacas locas o encefalopatía espongiforme bovina. Así mismo, San Isidoro de Sevilla (556-636 d.C.) también utiliza la palabra mania en latín, para referirse a cierta enfermedad caracterizada por 'extravagancia o locura'.

Es importante señalar además que existe un nombre latino propio, Mänĭa, que históricamente puede referirse a: 1) la diosa madre de los Lares en la mitología romana; 2) cierta ciudad de la antigua Partia, ubicada en aquellos tiempos en parte del territorio que ahora ocupa Irán, y 3) una prominencia o montículo de la Isla de Lesbos. Otra cosa interesante de mencionar es que al delirium tremens (véase en este diccionario), ocasionado por la falta de beber alcohol, o síndrome de abstinencia, también se le ha llamado mania a potu en latín (literalmente, 'manía o loco deseo por la bebida').

La voz latina mania, se vincula con la raíz indoeuropea *men- (pensar), también asociada a los términos griegos: menos (espíritu), mnéme (memoria), mainas (en latín maenas, 'enloquecida'), mousa (musa en latín, de donde musa, museo y música), etc.

Concretamente, desde el punto de vista psiquiátrico, una manía se define como un desorden mental violento, específicamente en la fase maníaca de los trastornos afectivos bipolares (muchas veces también por efecto de ciertas drogas), caracterizados generalmente por una excitabilidad anormal, sentimientos o sensibilidad exagerada de bienestar, con una abrumadora existencia de ideas, actividad psicomotora incrementada, hablar rápido (verborrea que no para), ideas abundantes y a menudo absurdas y contradictorias, dificultad para dormir o insomnio, cofusión y muy escasa capacidad de juicio, pudiendo conducir a situaciones peligrosas de violencia.

Pero ya en el campo de lo cotidiano no estrictamente referido a los estados maniacos de la enfermedad bipolar o psicosis maniaco depresiva, así como se pueden encontrar centenares de palabras para denominar a las fobias (del griego phobos = 'fuga, huída causada por el terror'), por ejemplo: acrofobia, agorafobia, erofobia, tonitrofobia, dendrofobia, aracnofobia, talasofobia, y un largo etcétera; también existen infinidad de términos que se refieren a las manías, entendiéndose como tales, a las conductas que muestran muchas personas, caracterizadas por una deseo o necesidad obsesiva o exagerada por obtener, ver o hacer ciertas cosas. Y así, podemos citar algunos ejemplos concretos:

  • Bibliomanía, afecto excesivo por los libros y las bibliotecas.
  • Piromanía, deseo incontrolable por encender fuego o quemar cosas.
  • Mitomanía, propensión incontrolable a echar mentiras.
  • Toxicomanía, atracción irresistible hacia el consumo de sustancias tóxicas.
  • Dipsomanía, sencillamente padecer de alcoholismo, beber como si se tuviera una sed insaciable.
  • Cleptomanía, condición en la que el sujeto comete hurtos obedeciendo impulsos incontrolables.
  • Megalomanía, Una sensasión de ser enormemente poderoso, sentirse grande e insuperable.

Todas estas palabras que denominan a las manías, son la combinación del término -manía, con otro que se refiere al objeto hacia el cual va dirigida o genera dichas conductas o deseos incontrolables u obsesivos, en este caso, todas provienen del griego, y las citamos en el mismo orden: biblion = libro, pyro = fuego, mythos = leyenda, mito, toxikon = flecha envenenada, dipsa = sed, kleptein = robar, megas = grande.

Fuentes consultadas:

De Miguel Raimundo y El Marqués de Morante. 2003. Nuevo Diccionario Latino - Español Etimológico. Madrid.

Merriam Webster's Collegiate Dictionary. 2003. Eleventh Edition. USA.

Taber's Cyclopedic Medical Dictionary. 1997. 19 Edition. USA.

- Gracias: Jesús Gerardo Treviño Rodríguez.


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