Etimología de SACRAMENTO

-
-

SACRAMENTO

La palabra "sacramento" viene del latín sacro. Una etimología popular dice es una abreviatura de "sagrado momento".

- Gracias: Octavio


En latín se forman sustantivos a partir de verbos con diferentes sufijos, entre ellos -mentum cuyo significado es: medio, instrumento, modo. Podemos observar algunos ejemplos en: alimentum (derivado de alere: nutrir; ver: alumno), documentum (de docere: enseñar, ver: doctor), intrumentum (de instruere: equipar), monumentum (de monere: avisar, ver: moneda), rudimentum (de rudis: rudo, ignorante), testamentum (de testari: declarar, protestar, ver: testigo), tormentum (de torquere: retorcer, ver: torcer) y otros.

El término sacramento proviene de "sacramentum", cuyo significado literal es: "sacra" - sagrado y "mentum" - medio, instrumento, modo. Es decir: El Modo Sagrado o La Manera Sagrada. Se aplicaba al juramento solemne que hacía que un romano se juramentara con su emperador-dios y su bandera pasando a ser miembro de la milicia, recibiendo por ello un anillo o sello, obligándose no solo a estar dispuesto a matar sino sobre todo a estar dispuesto a morir y a recibir la durísima disciplina correctiva.

-Gracias: mariorevel


El sacramentum o juramento militar romano es muy anterior a la existencia de emperadores y a su posible divinización. Se llama sacramentum, porque es un juramento solemne en que se ponen de por medio a las divinidades protectoras de Roma. El mando militar legítimo, llamado imperium, lo ostentan los cónsules electos en las asampleas del pueblo, que por un año ejercen la potestas consularis ( cúspide del gobierno en lo que se refiere al poder ejecutivo) y el imperium (jefatura o mando supremo del ejército en caso de guerra). Esto fue así durante cinco siglos de república romana (510 a.C. a 27 a.C.). Al cónsul se le considera imperator (palabra que significa general en jefe del ejército), cuando ejerce una función militar, y hasta puede delegar el nombramiento de imperator en otro. De ningún modo en Roma los cónsules son personajes sagrados, sino políticos laicos que, siendo elegidos por sufragio, ejercen el poder por un año. El juramento militar vincula a un soldado a su cónsul y a su legión, y refrenda con un carácter vinculante, su disciplina y obediencia a los mandos: es un ius iurandum, sacralizado por la invocación a los manes militares (divinidades protectoras de la legión).

En época imperial (desde el 27 a.C., hasta el 476 d. C., la cúspide del poder la controla un imperator vitalicio, que controla a los otros cargos: lo que llamamos corrientemente el "emperador". Entonces los soldados juran fidelidad al emperador, en vez de al cónsul. Si bien los emperadores recibieron un culto a la personalidad muy especial y notorio, nunca un emperador vivo fue un dios, ni tenido por tal. En todo caso, recibían a su muerte el título divino tras una ceremonia llamada "apoteosis" imperial, y se les llamaba divus, en el caso de haber sido un buen emperador, ya que muchos eran destituidos o incluso ejecutados por conspiración o rebelión política o militar, debido a un mal ejercicio del poder o graves descontentos, en cuyo caso su memoria era públicamente deshonrada o dañada, y no recibían ningún reconocimiento de sacralización tras la muerte (por ejemplo, Calígula, Nerón, Domiciano, etc.) . Un emperador nunca fue considerado en Roma exactamente un dios redivivo, como en ciertos linajes reales (faraónicos, orientales...). Es cierto sin embargo que existía algo llamado "culto imperial". En los capitolios de las ciudades, se rendía culto a la triada Capitolina (los manes del Estado, los dioses Júpiter, Juno y Minarva). Junto a ellos, había una representación de la Dea Roma (divinización alegórica de la nación o estado), y una estatua del emperador actual: el culto consistía en la genuflexión ante ambas estatuas una vez al año, y el pago individual del tributo al erario. Y es que la religión tradicional romana sacralizaba habitualmente las funciones cívicas: los puentes, murallas y cloacas, por ejemplo, eran consagrados. Si alguien cometía un acto vandálico contra ellos, no sólo se exponía a graves multas o una sanción judicial, era objeto también de una maldición religiosa, como el que comete un acto sacrílego, en este caso contra la comunidad.

- Gracias: Helena



Avísanos si tienes más datos o si encuentras algún error.

Miembros Autorizados solamente:

 

 

  ➳ S
  ➳ sábado
  ➳ sábana
  ➳ saber
  ➳ sabio
  ➳ sabir
  ➳ sable
  ➳ sabotaje
  ➳ sabucán
  ➳ sabueso
  ➳ sacar
  ➳ sacarina
  ➳ sacerdote
  ➳ saco
  ✰ sacramento
  ➳ sacrificio
  ➳ sacrilegio
  ➳ sacro
  ➳ sacudir
  ➳ sádico
  ➳ sadomasoquismo
  ➳ saduceo
  ➳ saeta
  ➳ safari
  ➳ safena

↓↓↓ Siguientes
saga
salterio
santiamén
satén
secreción
segregar
seminario
septo
set
sicología
silicio
sinalefa
sintetizar
sobrio
solenoide
sonda
SOS
suave
sucumbir
superávit

A
B
C
D
E
F
G
H
I
J
K
L
M
N
Ñ
O
P
Q
R
S

T
U
V
W
X
Y
Z

Estas son las últimas diez palabras (de 9775) añadidas al diccionario:
anonadar   plúmbeo   trampolín   impétigo   erupción   rostir   calostro   lentigo   establo   anzuelo  

Estas diez entradas han sido modificadas recientemente:
nadie   capuchino   clorofila   estroboscopio   fatuo   inhibición   Aristóteles   Volkswagen   avatar   café  
Último cambio: Miércoles, Octubre 1 21:09 MST 2014