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Etimología de MIRRA

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MIRRA

Uno de los regalos que los famosísimos Reyes Magos llevaron a Jesús de Nazareth (El Ungido). La mirra, del griego "mýrra", proviene de una planta que crece en el Medio Oriente y es de gusto amargo. Los otros regalos fueron oro e incienso. En la tradición cristiana se asegura que el oro regalado a Jesús representa la gloria del creador, el incienso (del lat. incensum; resina de una madera que se utiliza en las ceremonias de agradecimiento católicas para sahumar; es agradablemente aromático) y la mirra representa la amargura que sufriría en La Pasión y Muerte, al salvarnos del pecado.

El 6 de enero se obsequia a los niños todo tipo de juguetes, pero parece que pocos son quienes saben que esto se hace para conmemorar la visita de aquellos personajes al niño nacido en Belén hace unos dos mil años.

- Gracias: Maximiliano Mena Pérez


El simbolismo de la mirra no es el gusto amargo, ya que nunca se ingiere. Tanto el incienso como la mirra son caras resinas olorosas utilizadas como perfumes, la mirra habitualmente disuelta en aceite, procedentes del Yemen y de Oriente. El incienso se utiliza desde antiquísimos tiempos para quemarlo a los dioses (en casi todas las religiones antiguas) y es considerado el perfume de la inmortalidad. La mirra es bien diferente, y se dice que su ofrenda por los magos simbolizó la naturaleza humana. En el mundo griego la mirra es el perfume del erotismo y está envuelta en un conocido mito y rituales. Mirra era una joven princesa hija del rey Cíniras que concibió un loco enamoramiento por su padre. Aprovechando una ausencia de su madre por motivos religiosos, la nodriza de Mirra engañó a Cíniras llevando a su lecho supuestamente a una joven bellísima enamorada del rey. Esta joven no era otra que su propia hija que así se acostó varias noches con su padre, hasta que Cíniras lo descubrió. Mirra quedó embarazada y su padre, horrorizado por el incesto, la persiguió incansable por el orbe para matarla. Ella huía sin cesar, cada vez más pesada por su embarazo y en cierto momento, cuando su padre iba a alcanzarla, ella suplicó piedad a los dioses que para salvarla la convirtieron en un árbol: este árbol seguía llorando su desgracia en forma de lágrimas perfumadas y cuando le vino el parto, rasgando su corteza, dejó salir al niño más bello que nadie hubiera contemplado, envuelto en perfume: Adonis. Tan bello era que dos diosas se lo disputaron y acabaron haciéndolo su amante: una Afrodita, la diosa del amor, y otra Perséfone, la diosa reina del mundo de los muertos. Así que Adonis debía pasar una parte del año con cada una de ellas, hasta que Perséfone, celosa, envió un jabalí que lo mató para que muerto se quedara siempre con ella. Los atenienses celebraban las fiestas adonias con profusión de amantes y banquetes y uso del perfume en pleno verano, rememorando estos hechos. La mirra, producto y savia del árbol de Mirra, era considerada el perfume más afrodisíaco, pues había sido capaz de unir hasta lo más prohibido, lo más contra natura: a un padre con su hija.

Aparte del uso con valor erótico la mirra en Oriente se empleó entre los ungüentos del embalsamamiento de cadáveres de personajes de alto rango, por eso algunos exégetas cristianos dicen que en el regalo de los Magos representaba la corruptibilidad de un ser humano. Pero su uso fundamental y extendidísimo era el erótico, y dentro de este campo se consideraba un perfume irresistible.

- Gracias: Helena


Desde luego que sí que se ingería la mirra. Justamente uno de los motivos de su importación en el Imperio Romano era el gran uso que de ella se hacía como medicamento, no solo perfume. Dioscórides, que era médico de las legiones romanas de Palestina en el siglo I, después de describirla y hacer notar lo amarga que es, recomienda su ingestión en los siguientes casos:

"Se toma a modo de píldora la cantidad de un haba contra la tos duradera, ortopnea, dolor de costado y de pecho, fluidez de vientre y disentería. Elimina también los escalofríos febriles dos horas antes del ataque, tras mezclarla con pimienta y agua, bebida en cantidad de un haba. Y colocada debajo de la lengua y desleída sacando su jugo, elimina las asperezas de la tráquea y la ronquera. Mata también las lombrices y se mastica contra el hedor de boca"

Es la resina de Commiphora myrrha Engl., un arbusto natural del Cuerno de África que fue objeto de un activo comercio desde la más remota Antigüedad mediante las caravanas que enlazaban el Yemen con los mercados del Próximo Oriente y el Mediterráneo. Su nombre para nosotros es de origen semítico noroccidental y viene de la raíz {mrr} que indica "amargor". Tiene correspondientes en lenguas antiguas de este grupo semítico, como ugarítico mr, cananeo muura hebreo מר (mor) y מור (mōr) y arameo ܡܘܪܐ (mūrā), desde donde ha pasado al árabe مرّ (murr). Del Próximo Oriente pasó al griego donde produjo el semitismo μύρρα (mýrra) [Chantraine 724], con una variante posterior, σμύρνη (smýrnē), quizás influida por etimología popular por el nombre de la ciudad de Esmirna, y del griego pasó al latín con la forma murra que coexistía con grafías más helenizantes como myrrha o myrra [Ernout & Meillet, 423].

- Gracias: Joaqu1n



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