Etimología de ENERO

ENERO

Enero es el primer mes del año con 31 días en el calendario gregoriano vigente desde 1582.

El nombre de este mes procede del latín Jānŭārĭus, a, um, Jānŭārĭus mensis, 'el mes de enero, consagrado al dios Jano', cuyo nombre en latín era Jānus, el dios guardián de las puertas y de los pasajes abovedados, el portero del cielo, cuyo templo fue construido por Numa Pompilio (715-673 a.C.), el segundo gobernante romano.

Jānus o Iānus, 'el vigilante de puertas y pasadizos' se asocia a la raíz indoeuropea *ei- (conducir), del mismo modo que las palabras latinas iānitor (portero), iānua (puerta, entrada de un país, camino, acceso, inicio de alguna cosa), iānus (serie de arcos, pasaje abovedado).

Jano fue un dios romano muy antiguo, que no tiene relación alguna con la mitología griega. La mitología romana lo muestra con dos rostros barbados opuestos (Janus bifrons o 'Jano de dos caras'), uno hacia adelante y el otro hacia atrás, lo que le permitía observar tanto el interior como el exterior de un recinto. Su templo permanecía abierto en tiempos de guerra y solo se cerraba en temporadas de paz, por cierto muy escasas. Primero fue el dios de todos los portales, de puertas públicas por donde los caminos pasaban, así como de puertas privadas. Su distintivo fue entonces una vara o cetro en su mano derecha, la cual era usada para alejar a los que no tenían derecho a cruzar el umbral, y una llave en la izquierda.

Siendo el dios de las puertas, fue naturalmente también el dios de las partidas o salidas y retornos. Para algunos, bajo el nombre de Portumnus fue el dios de los puertos o las 'entradas al mar'. Así mismo, fue el dios de los inicios o principios y como tal, presidía los amaneceres (Matutinus Pater), a quien invocaban todas las mañanas, etc.

El calendario romano más primitivo, en los tiempos de Rómulo (h. s. VIII a.C.) solo constaba de 10 meses, que sumaban 304 días, siendo marzo el primero de ellos y diciembre el décimo o el último, con un periodo invernal de unos 60 días que no eran contabilizados. Pero Numa Pompilio (753-674 a.C.) agrega enero (mes 11) y febrero (mes 12). Siglos después, en el 153 a.C., se anticiparon las elecciones para magistrados precisamente para el día 1 de enero, y a partir de entonces, esa fecha marcó oficialmente el inicio del año romano. Luego vendría el calendario juliano que comenzó a regir desde el 1 de enero del año 45 a.C. y finalmente los ajustes gregorianos de 1582.

De cualquier modo, el 1 de enero simboliza al dios Juno, con una cara mirando al año que termina y la otra hacia el año que recién comienza.

La evolución de la palabra enero pudo darse en la siguiente sucesión: Jānŭārĭus (latín clásico) > januairo (latín vulgar) > janero (español medieval) >enero (español actual).

Debe señalarse además que en Jānŭārĭus está presente el sufijo latino de lugar o pertenencia -arius, que también encontramos en los términos escapulario, novenario, temerario y muchos más. Así que enero significa en origen, el mes del (-arius) dios Jano (Jānus).

- Gracias: Jesús Gerardo Treviño Rodríguez.


Avísanos si tienes más datos o si encuentras algún error.


Miembros Autorizados solamente:

 

 


↑↑↑ Grupos Anteriores

↓↓↓ Grupos Siguientes

Los iconos de la parte superior e inferior de la página te llevarán a otras secciones útiles e interesantes. Puedes encontrar la etimología de una palabra usando el motor de búsqueda en la parte superior a mano derecha de la pantalla. Escribe el término que buscas en la casilla que dice “Busca aquí” y luego presiona la tecla "Entrar", "↲" o "⚲" dependiendo de tu teclado. El motor de búsqueda de Google abajo es para buscar contenido dentro de las páginas.