Etimología de SEVILLA

SEVILLA

La palabra Sevilla viene originariamente de Hispalis (ver: España), que era la denominación romana de la ciudad. Pero a oídos musulmanes "hispalis" se convirtió en "ishbilia" y de ahí pasó a Sevilla. Para entender ciertas etimologías hay que ir a veces a un eslabón intermedio.

- Gracias: fronimos


Primero en la época de los tartesios se llamaba Spal, los romanos la llamaron Hispalis, los godos Spalis y los árabes Ishbiliya, Al no existir el sonido p (Spalis) en árabe la sustituyeron por una b que junto con la pronunciación de la h (Ishbiliya) llego a su forma actual Sevilla.

- Gracias: Elias Arana


La probable Ispal o Spal que romanizaron los romanos transformándola en una ciudad era seguramente un enclave turdetano, más que tartésico. La cultura tartésica se acaba de hecho en el s. VI a.C. La cultura turdetana que la sucede es una mezcla de tradición tartésica con la cultura ibérica. No sabemos como pudo llamarse exactamente en época tartésica, la etimología de Spal/Ispal es muy discutida y algunos ven el ella una raíz posible de origen semítico, o remotamente dada por fenicios o más tardíamente por púnicos.

- Gracias Helena


Los pasos entre el latín Hispalis y el español Sevilla con el árabe por medio

  1. El paso del latín Hispalis al árabe إشبيلية Išbīliya se da así:
    1. paso de [s] a [š]: La [s] que pronunciaban los hablantes de romance era apicoalveolar (se pronunciaba, como se sigue haciendo hoy en los dialectos castellanos, con el ápice de la lengua apuntando hacia arriba, al alvéolo de los dientes superiores), la transcribiremos [ś]. La equivalencia en la fonética árabe se solía hacer siempre hacia la fricativa prepalatal sorda ("chicheante", como la sh inglesa, ch francesa, sch alemana, sc(i) italiana o x catalano-vasco-portuguesa) que transcribiremos [š], antes que a la [s] árabe que se pronunciaba como la [s] de hoy en algunos dialectos andaluces, con la punta de la lengua hacia abajo, hacia el borde de los dientes inferiores.
    2. paso de [p] a [b]: En el bajo latín se estaba dando ya la sonorización de la [p] entre vocales y esta tendencia se refuerza con la inexistencia fonológica de [p] en árabe, que se resuelve en archifonema con la sonora correspondiente [b].
    3. cambio de sufijo: La terminación de Hispalis se habría bloqueado en Iśpali con la supresión de la declinación. La tendencia de la lengua árabe a tratar los nombres de ciudades como femeninos se ve a veces reflejada en intentos de terminar dichos topónimos con un morfema femenino característico llamado tāˀ marbūṭa (ة), que en estado absoluto se pronuncia como una a final con una leve aspiración, -ah. Este morfema se añade, unas veces sustituyendo la -i final del vocablo romance, como pasó con Écija (Astigi pasó a استجة istiǧah), pero otras, como en el caso de Sevilla, manteniéndola y sumándole la tāˀ marbūṭa, de modo que de Iśpali se dijera primero *Iśpalia (اشبالية *išbāliyah).
    4. imela: El fenómeno de la imela consiste en la pronunciación palatalizada de la ā del árabe cuando en su entorno no hay ninguna consonante velarizada o que retrotraiga el sonido hacia la zona velar de la boca. Este fenómeno se daba en el antiguo árabe andalusí y se da hoy en el maltés (v.g. el árabe باب bāb, "puerta", en maltés se ha convertido en bieb y en Granada, en el topónimo menor باب الرملة bāb ar-ramlah, "puerta del arenal", se ha convertido en Bibarrambla). Esto hizo que la supuesta *Iśpalia (اشبالية *išbāliyah) se pronunciara y se ortografiara (اشبيلية *išbīliyah).
  2. El paso del árabe اشبيلية Išbīliya al español Sevilla se da así:
    1. aféresis de alif inicial: En los dialectos andalusíes del árabe es frecuente, como en los modernos del Norte de África, que la alif inicial se pierda, así, por ejemplo, la palabra أبو abū- "padre de..." en los nombres compuestos suele verse con aféresis como el andalusí أبو عبد الله abū ˁabd allāh que en granadino llegó a pronunciarse (con imela) Boabdil y en la toponimia está reflejada en variantes como Bobadilla, Boadella, o los apellidos norteafricanos أبو مدين Boumediane (abū madyan), أبو رقيبة Bourguiba (abū ruqaybah). Esto es independiente de la vocal que tenga esa alif inicial, así que إبراهيم ibrahīm se convierte en Brahim, y nuestra إشبيلية Išbīliya se pronunció *šbīliya.
    2. identificación del grupo l+yod como la palatal λ: El fonema palatal lateral de los romances, que en español se escribe con el dígrafo ll, aunque ya casi no lo pronuncian más que en Bolivia los de sustrato lingüístico quichua o los españoles de sustrato lingüístico catalán o leonés, salvo raras excepciones, pero que está plenamente en uso en catalán (ll), portugués (lh) e italiano (gli), se representó en árabe andalusí como el dígrafo ليـ ly, por lo que la palabra اشبيلية Išbīliya, pronunciada *šbīliya pasó a sonar *šbīλa.
    3. aparición de un šewá en la primera sílaba: El šewá (algunos escriben a la alemana schwa) es un tecnicismo fonético procedente de la lengua hebrea que denomina una vocal ultrabreve de timbre oscuro con la que se deshacen a veces grupos consonánticos incómodos. Cuando la palabra اشبيلية Išbīliya, pasó a sonar *šbīλa se produjo la aparición de un šewá para evitar el grupo consonántico inicial con lo que se pronunció šəbīλa. Esta es la fonética que los castellanos incorporan en el siglo XIII con la grafía Seuilla pronunciada [śeßíλa], con la [ś] apicoalveolar, la [ß] bilabial sonora fricativa y la [λ] palatal lateral sonora.

Hoy escribimos Sevilla y pronunciamos de tantas maneras, según la fonética de nuestra zona, [seßíλa], [śeßíλa], [śeßíya], [seßíya], [θeßíya], [seßíža], [θeßíža], [heßíža]... hasta [eíya] he oído decir.

A los que ya no les suena reconocible es a los árabes. Todo el mundo conoce por los estudios de secundaria, las tradiciones, la literatura árabe, la historia, la antigua ciudad de al-Andalus llamada اشبيلية Išbīliya (que a veces ortografían sin tāˀ marbūṭah, اشبيليا Išbīliyā), y el patronímico derivado de ella الاشبيلي al-Išbīlī ("el Sevillano"), pero pocos, a no ser nuestros vecinos los marroquíes, la identifican con esa ciudad española moderna, Sevilla, que transcriben "a la europea" con la supuesta [v] labiodental pronunciada [f]: سيفييا sīfīya. Me llevé una sorpresa cuando leí en una placa de la calle Ishbilia de Damasco la explicación de que ese había sido el nombre de una antigua ciudad de al-Andalus cuna de grandes poetas, políticos y científicos de la cultura árabo-islámica, pero no hacía la menor referencia a que esa ciudad seguía existiendo y se llamaba ahora Sevilla. Pero la sorpresa se me volvió hilaridad cuando ví cerca de la medina antigua, en la calle Faḥrī al-Bārūdī, cómo en el Hotel Išbīliyā (فندق اشبيليا) habían traducido su nombre: Eshpilea Hotel

Eshpilea Hotel - Foto cortesía de Joaqu1n

- Gracias: Joaqu1n


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