Etimología de JARCHA

JARCHA

La palabra jarcha viene del árabe خرجة (jarŷa = salida). Se refiere a unas palabras o versos que se cantaban al final de canciones de amor árabes o hebreas durante la España árabe del siglo XI al XIII. Este tipo de canciones se llamaban "moaxajas". Dicen que las jarchas son el primer testimonio literario en romance castellano.


Los primeros testimonios escritos en romance castellano entre los siglos X y XI son las Glosas Emilianenses y las Glosas Silenses, procedentes además del área de gestación del castellano, que también a veces incluyen glosas en romance navarro-aragonés. A ello se suman otros testimonios más recientemente hallados que son los Cartularios de Valpuesta, de la provincia de Burgos, documentos en su mayoría del s. XII pero en que algunos son copias del s. IX y que parece que incluyen glosas en romance castellano y en romance leonés que podrían ser remontables a esta fecha. Aunque las glosas son meras anotaciones explicativas a textos latinos y son literatura escrita, podría decirse que no tienen un carácter muy literario. Una literatura en castellano, primero épica y luego lírica nació sin duda con los juglares, cuya presencia en cortes leonesas y castellanas se detecta a partir del s. XI y parece que componían oralmente en las lenguas romances vernáculas de los territorios, pero no han quedado restos escritos de sus canciones de estas épocas, de carácter oral. El primer gran monumento literario escrito en castellano que conservamos, del llamado "mester de juglaría", es épico y se trata de un Cantar de gesta, un extensísimo poema que es el Cantar de Mío Cid, datado hacia 1200, es decir, a inicios del s. XIII, y es tan elaborado que supone la existencia de una épica anterior de la que no quedan rastros escritos o por lo menos su relación con otras épicas del mundo romance. Paralelamente se había desarrollado el "mester de clerecía", una tendencia poético literaria más cultista, por parte de quienes tenían estudios más profundos vinculados al mundo clerical y con uso de formas métricas propias en la versificación. Y así en la primera mitad del s. XIII, como testimonios literarios escritos en castellano del mester de clerecía tenemos principalmente la obra extensa de Gonzalo de Berceo, que tiene un carácter lírico-religioso, y un largo poema épico llamado el Libro de Alexandre. Y esos son las obras literarias escritas más antiguos del romance castellano. Sin duda habría que añadir el romance medieval, épico y lírico, pero los romances que conservamos no fueron compilados por escrito en cancioneros hasta el s. XV, de modo que aunque sin duda algunos de ellos no son del XV y remontan a una tradición bastante anterior, no podemos decir que estén testimoniados por escrito antes del s. XV.

Las jarchas no testimonian ningún romance castellano, sino que testimonian el romance andalusí que es otra variedad romance distinta que algunos antes llamaron mozárabe, que era la variedad romance hablada por el pueblo en los territorios de ocupación musulmana. Las jarchas, que en efecto son la parte final de un tipo de composición árabe y en árabe que son las moaxajas, presentan un valioso testimonio literario para el panorama lingüístico de la península Ibérica, pero en la lengua romance peculiar de estos territorios, después perdida, no en castellano. Esto es así. Es un error afirmar que eso es romance castellano, no lo es de manera probadísima.

- Gracias: Helena


Las llamadas "jarchas" no están en castellano, ni tienen relación genética con el romance que ahora llamamos español. Están escritas en una mezcla hecha sobre la base del árabe dialectal andalusí y aderezada con el antiguo romance de al-Andalus que algunos llamaron "mozárabe" abusivamente -porque no tenía nada específicamente cristiano, que es lo que significa mozárabe - y hoy se prefiere llamar romandalusí o romance andalusí.

Eran los versos del final de una estrofa de la poesía en lengua árabe llamada موشّحة muwaššaah ("ceñida") que estaba compuesta de mudanzas y estribillos escritos en un nivel de árabe culto. Tradicionalmente la poesía árabe se presentaba en diversos metros con una estrofa muy larga, la casida (قصيدة qaṣīdah) absolutamente monorrima, pero en al-Andalus se inventó una estrofa de versos cortos que cambiaban de rima en cada mudanza, separada con estribillos para que cantase el coro. Se le llamó موشّحة muwaššaḥah y hay quien ha querido ver en este nombre un reflejo del término arameo siriaco ܡܘܫܚܐ mūš(ā)ḥā "medida, metro", deduciendo de ello que su origen venía de Oriente, de los salmos que cantaban en la iglesia siriaca. Otros reclaman la originalidad andalusí e incluso señalaban a un poeta del siglo X llamado مقدّم ابن معافى Muqaddam Ibn Muˁāfà, ciego, natural de Cabra (Córdoba), como su inventor. El nombre de موشّحة muwaššaḥah ("ceñida") se entiende que hacía referencia a los estribillos que iban ciñendo la composición como los anchos cinturones recamados llamados وشاح wišāḥ ceñían y moldeaban el cuerpo de las bellas. Y precisamente el último de estos estribillos, con el que se terminaba la canción y que se llamaba en árabe "salida", خرجة ḫarǧah, plural خرجات ḫaraǧāt , era el que la moda exigía que se escribiese no ya en árabe de norma culta, sino en árabe dialectal, como si lo hubiesen compuesto unas niñas casaderas que ignoraran el árabe clásico. En este árabe dialectal andalusí con frecuencia se introducían palabras de origen no árabe e incluso frases completas del romance andalusí. Era un juguete léxico que se podían permitir los hablantes de árabe andalusí cuando todavía controlaban los dos códigos del habla popular de al-Andalus, la árabe y la romance. A medida que fueron perdiendo aquel romance las ḫaraǧāt fueron perdiendo las palabras romances y se componían totalmente en árabe dialectal.

La palabra jarcha es una transcripción de خرجة ḫarǧah no muy acertada. Otras transcripciones que pueden encontrarse son xarjah o kharjah. Pero fue esta jarcha, inventada como arabismo más bien ficticio, la palabra que tuvo un éxito arrollador y acabó convertida en tecnicismo para ciertos romanistas ultranacionalistas del siglo XX. Estos habían creado unas tesis bastante chovinistas que preconizaban la preeminencia en el tiempo de una lírica española muy anterior a la lírica provenzal en lengua occitana. Para ello no dudaron en apropiarse de las ḫaraǧāt y las presentaron como la primera manifestación de la lírica en español. Pero, como ha dicho Helena, esos testimonios no son del romance castellano que dio origen al moderno español. Son de un romance andalusí que acabó desapareciendo y solo ha dejado restos en la toponimia y algo de léxico en el español, el catalán y el portugués. Pero, además, las ḫaraǧāt no iniciaron ninguna lírica romance, formaban parte de una lírica no romance, la del árabe dialectal. La métrica era absolutamente árabe y el poema al que daban "salida" también. La lengua del poema era siempre árabe clásico, la de la ḫarǧah dialecto andalusí con más o menos léxico entreverado de origen romance y, alguna vez, de manera excepcional, se les puso una ḫarǧah prácticamente toda en romance. Los andalusíes de religión judía imitaron este artificio literario y, como cultivaban la lengua hebrea escrita, elaboraron también muwaššaḥāt en hebreo con su ḫarǧah final en dialecto árabe andalusí y palabras romances.

Ejemplos de ḫaraǧāt (en negrita y subrayado los términos romances):

Dos de la serie árabe:

اشت الرقيع مم اشت الحرك بي حم قهره ان نبيدو او الفلك

eśt arraqíˁ mamma, eśt alḥaraki me ḍamma qahra en bedo ew alfalaki

"Este desvergonzado, madre, este alborotador, me abraza violentamente, por ello veo yo las estrellas"

مم اي حبيب شلجمله شقرله القل الب ابكله حمرله

mamma ay ḥabīb
śo lǧummella šaqrella
elle qollo albo
e bokella
ḥamrella

Mamá, qué amado!
Bajo
la melenilla rubita,
aquel cuello blanco
y la boquita
rojita"

Y una de la serie hebrea, de la que no se ha publicado todavía el texto definitivo en caracteres hebreos, por lo que aquí está solo transcrita (lo no subrayado no es hebreo, sino árabe andalusí):

gar si yes dibina
e dibinas bilḥaqq
garme kando'm bernad
mew
ḥabībī Isḥāq

"Dí, si eres adivina
y adivinas de verdad
dime cuando me vendrá
mi amado Isaac"

Fuentes:

  1. Romania Arabica - F. Corriente - 2008.
  2. El enigma de las jarchas - Per Abbat. Boletín filológico de actualización académica y didáctica, 1, 9-34. - Pedro Martín Baños 2006
- Gracias: Joaqu1n


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